Proyecto comprende 500 hectáreas ubicadas en el Distrito de Riego Arenal- Tempisque donde se pretende eliminar el arroz rojo
 Las condiciones de productividad arrocera en el Distrito de Riego Arenal Tempisque (Drat), mejorarán en los próximos cinco años al impulsar la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz), un proyecto para controlar la presencia de arroces contaminantes en parcelas de asociados a la Cooperativa de Servicios Múltiples de Bagatzí (CoopeBagatzí).
El objetivo es la realización de acciones tendientes a controlar y limpiar de arroces y malezas contaminantes un total de 500 hectáreas, pertenecientes a un grupo de 50 pequeños productores de arroz de las comunidades de Bagatzí, La Soga y Tamarindo, ubicadas en el cantón de Bagaces.
Bajo esta premisa, el máster Greivin Hernández, director ejecutivo de Conarroz; y la Licda. Dalia Obando, procedieron a la firma de un acuerdo específico en el marco del Convenio de Cooperación Insterinstitucional existente entre ambas entidades. Al acto asistieron el Dr. Willy Navarro, director de Investigaciones de Conarroz; la Licda. Lorena Alfaro, directora Administrativa- Financiera; y el Lic. Julio Muñoz, asesor legal corporativo.
El máster Hernández explicó, que este proyecto forma parte de las acciones ejecutadas por Conarroz en procura del bienestar del subsector arrocero, cuyos resultados trasnferencia de tecnología derivarán en importantes mejoras de las condiciones económicas y sociales de los pequeños productores de arroz afiliados en esta oportunidad a CoopeBagtzí.
“Este tipo de arroces contaminantes afectan la producción, el control de plagas y la calidad de molinería de los arroces cultivados, lo que representa pérdidas importantes para los productores”, explicó el alto ejecutivo de Conarroz.
Conarroz por reglamento y ley de creación está facultada para establecer convenios de cooperación o afiliación con entidades nacionales, como en es en este caso una cooperativa arrocera conformada por pequeños productores del grano.
La Licda. Obando, gerente de CoopeBagatzí, señaló que la tecnología a aplicarse en este proyecto será de chapea, quema y manejo del suelo, orientado a disminuir la incidencia del arroz rojo en las áreas del cultivo.
Por su parte el Dr. Navarro, director de Investigaciones de Conarroz, explicó que el arroz rojo es una maleza que se genera de la misma especie del arroz usado para la siembra y es resistente a todos los herbicidas selectivos que se utilizan en el cultivo del grano.
Agregó que la técnica para la eliminación del arroz rojo se basará en chapeas, remojes y quemas, de manera paulatina durante los cinco años de aplicación del proyecto. “La técnica consiste en limpiar los bordes y canales mediante chapeas, remojar el suelo de las parcelas para provocar la germinación de malezas y la quema con glifosato, proceso que se repetirá tres veces antes de la siembra.”, comentó el investigador arrocero.
Los arroces contaminantes compiten por los nutrientes con el arroz comercial, bajando de manera importante los rendimientos y su presencia altera las densidades de siembra, lo que hace más difícil el control de malezas, enfermedades y plagas, elevando los costos de producción y disminuyendo los rendimiento.
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