|
Victima del fenómeno de El Niño registra una marca alta en rendimiento de arroz al cosecha 205 quintales por hectárea, unas 9 toneladas métricas.
 |
| Elí Alvarado, productor arrocero de la Región Chorotega, expone su éxito ante los productores. Logró cosechar 205 quintales por hectárea, unas 9.4 toneladas métricas de arroz por hectárea. |
En diciembre del 2006, Elí Alvarado había perdido C16 millones en la siembra de arroz en secano en Comunidad de Carrillo, Guanacaste. Era su primera experiencia en este modelo de producción donde 54 hectáreas quedaron afectadas por la sequía provocada por el fenómeno de El Niño.
Este productor de vocación arrocera, padre de cuatro hijos y vecino de Cañas, recorría diariamente más de 100 kilómetros hasta esas plantaciones de arroz donde el agua nunca llegó para salvar su cosecha.
“No hay tierras para sembrar arroz… todo se lo ha llevado la caña”, justifica en su respuesta el traslado hasta esa zona cercana al río Tempisque y colindante con la carretera hacia la bajura y región costera guanacasteca.
Hoy desde La Soga, en el Distrito de Riego Arenal- Tempisque, habla el otro… el productor exitoso. Allí desde esas tierras prestadas en esta oportunidad por su padre, don Eladio, explica sobre la hazaña de cosechar 205 quintales por hectárea bajo la Metodología de Alta Productividad (MAP). “Esta vez sembré 40 hectáreas”, aseguró.
“Con la ayuda técnica de Conarroz y haciendo las cosas bien como nos los decía el Dr. Pulver y sí tenemos sangre de agricultor, tenemos que ponernos a producir. Hay que aceptar los consejos de otros que si saben”, expresó.
En el 2006 con el MAP había logrado también obtener un buen resultado al registrar en esa oportunidad 118 quintales por hectárea. “En esa ocasión no me fue bien porque no se había controlado el arroz rojo. Esta vez (en el 2007) sí hubo control hasta de un 99%. La clave, no sembrar en el invierno”, dijo.
Tras asistir a conferencias con el Dr. Edward Pulver, pionero en este proceso productivo que en un principio se conoció como “Método Pulver”, recordó las palabras de éste cuando les aseguró que “si hacen las cosas bien van a sacar producciones de hasta 10 toneladas”.
“En mi casa producíamos lo que nos comíamos. Yo estuve en comercio mucho tiempo pero el sembrar arroz uno ya lo trae en la sangre”, recordó el productor.
La corta de las 40 parcelas, terminarán en los primeros días de mayo para este hombre de vocación familiar agrícola, que comenzó su relación con la tierra en la hacienda Tenorio, ubicada en las faldas del volcán Tenorio, en Cañas. |